miércoles, 8 de diciembre de 2010

En 24 horas....

Te conocí un viernes por la noche que no esperaba nada y lo tuve todo. Tuve un flechazo en mi pecho que no vislumbré,  maldito destino justo cuando mi corazón empezaba a sanar, lo puso en jaque, ¿ Cuál es la probabilidad de conocer a alguien que tenga tantas cosas similares a mi?
Fueron minutos para enganchar contigo, me quede pegada a tus anécdotas y a tus viajes que iban en la misma línea de mis intereses; los mismos magister, los mismos hobbies, la biotecnología, el mismo ritmo del corazón....Me emborrraché de ti, y bailando me robaste un beso, conversamos hasta la madrugada y al otro día nos juntamos nuevamente para seguir conociéndonos, no soltaste mi mano en el metro ni en la calle me diste todo el cariño que me faltaba, comimos algo en providencia y desde alli caminamos hasta el centro por un helado. Paramos frente una fuente de colores que nos mojaba con su rocío para besarnos intensamente.

Atardecía y robabas mi corazón a través de besos sabor a maracuyá y frutas, y cuando lo tenías te adueñaste de mis sábanas, para sacarle provecho y luego dejarlas sin culpa.
Me pregunto, ¿Qué he hecho mal yo en la vida que mi corazón debe pagar tanto? Llevo 28 años tratando de hacer las cosas bien y no he recibido  recompenza hasta ahora.  Se me acaba la fuerza y me sobran lágrimas para vivir.

¿Donde estas amor de mi vida que me deja a la deriba acumulando daño? ¿Hasta que punto? No soy una máquina, no soy como todos, busco un amor sencillo, recíproco e intenso... maldita vida, ¿¿es mucho pedir??
Gracias por hacerme creer que el amor aún podía existir y que podía creer en la gente. Hacía muchos año que no sentia eso por mas ficción que sea, sigo siendo una adolescente que valora demasiado cosas tan sencillas como el amor incondicional. Vuelvo a la cruda realidad, no se si aguante, no te olvides de  mi  pues yo no me olvidare de esto... Me voy al sur con dos cicatrices y espero surcirlas antes de empezar de nuevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario