domingo, 21 de marzo de 2021
Madurez
Dulce y Salado
lunes, 1 de marzo de 2021
Desarraigo pandemico
Desde el 14 de marzo, no he pasado más de 3 meses en un mismo lugar. Me he movido de sur a norte, de norte a sur, buscando el mejor lugar para mi. Estando en la playa, me quería quedar allá, y cuando me regreso al sur, desearía que todo regresara a la normalidad para poder hacer mi vida.
Como rehacer mi vida? No necesito un lugar estable. Mi hogar soy yo, me lo digo constantemente y cuando por fin me estaba instalando en un hogar, que era para mi solamente, tuve que viajar a Santiago y enfrentar mi antigua vida, las rutinas, las calles, el ruido y el calor. Definitivamente, Santiago no es el lugar donde quiero estar.
Y vuelvo al sur para presenciar el eclipse. Una de las razones para vivir acá fue este tan esperado evento astronómico, que se suponía iba a ser una fiesta y hoy esta con pronóstico de lluvias, cierre de ciudades y cuarentenas. La vida es poco o nada de lo que proyectamos, más bien, es un camino que debemos recorrer con inesperados resultados. Fluir, experimentar el presente, conectar sin expectativas y vivir.
Si hay algo que debemos aprender en pandemia, es a valorar la vida que vivimos pues la muerte esta a la vuelta de la esquina.