Adiós invierno, te despido con una copa de vino en la mano. Me regalaste el último día frío y oscuro
de todos los que pasaron este año. Te despido en grande y agradeciendo todo el frío y la lluvia, porque los necesite para tener soledad y encontrarme a mi misma, hibernar en mis pensamientos y recuerdos, entibiarme con mi propia compañía a través de conversaciones al espejo, tardes de tele y series, tecitos, mates y aguas de hierbas.
Un invierno con tanta paz y poca compañia que me permitió sanar cuerpo y alma, hacerme cargo de mi proposito y asumir mis deseos más profundos para que estos se hagan realidad.
Estoy lista para la primavera y para mi compañero de vida, a amar y ser amada, a confiar nuevamente en un buen amor para toda la vida, en una familia, en un todo conformado por entidades separadas, porque no espero menos, porque mi propocito es amar profundamente esta vida en la tierra, y ese amor se devolverá, ya estoy preparada para recibirlo
de todos los que pasaron este año. Te despido en grande y agradeciendo todo el frío y la lluvia, porque los necesite para tener soledad y encontrarme a mi misma, hibernar en mis pensamientos y recuerdos, entibiarme con mi propia compañía a través de conversaciones al espejo, tardes de tele y series, tecitos, mates y aguas de hierbas.
Un invierno con tanta paz y poca compañia que me permitió sanar cuerpo y alma, hacerme cargo de mi proposito y asumir mis deseos más profundos para que estos se hagan realidad.
Estoy lista para la primavera y para mi compañero de vida, a amar y ser amada, a confiar nuevamente en un buen amor para toda la vida, en una familia, en un todo conformado por entidades separadas, porque no espero menos, porque mi propocito es amar profundamente esta vida en la tierra, y ese amor se devolverá, ya estoy preparada para recibirlo