Por fin estoy en silencio, callé mi mente, dejó de hablarme cosas malas de mi vida y busque otros sonidos en el silencio. Duermo en un pequeño cuarto de un largo corredor de 10 habitaciones, completamente sola, no hay tele, no hay internet, no hay nada más que silencio para obligarme a escuchar mis susurros internos, para olvidar malos amores y para aprender de mis errores, poder vislumbrar un futuro más calmo pues ahora que tengo tranquilidad me doy cuenta de la locura de vida que estaba llevando, me exigía tanto para tan poco...
Equilibrio es lo que busco, tan frágil de romper y difícil de mantener, me requiere mucha energía porque no se me da fácil, vivo de extremos de pasión y de razón que no he podido conciliar todavía. Pero estoy mejor que antes, el vaso definitivamente esta medio lleno...
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