Decidí celebrar la luna llena de este mes para comenzar un nuevo ciclo y dejar atrás este último mes vivido.
Bailé, grité, canté, abracé a gente desconocida, bajé energía del cielo, la hice recorrer por mi cuerpo y devolverla al universo.
Me llené de amor y gracias a una conversación con uno de mis pepes grillos, decidí que era hora de hablar y aclarar las cosas.
Una larga llamada por teléfono donde la mitad del tiempo fue hablar de lo humano y lo divino y la otra mitad sincerar nuestros deseos y anhelos. Lamentablemente no estamos en la misma frecuencia y con todo el amor de luna llena acepté tu necesidad de soledad y agradecí tus palabras sinceras y consideradas.
Y con esa llamada de luna llena se fue la angustia, el dolor de haber intentado amar nuevamente sin el resultado esperado. Pero la vida te da lo que necesitas, y necesitaba tropezarme para revisar como estaba caminando y darme cuenta que estaba haciéndolo mal nuevamente.
Esta luna llena de escorpión me ha traído paz, me ha quitado el ego, me enseño lo importante que es comunicarse correctamente y a enlentecer el paso. No tengo para que correr, ni tampoco esperar nada. Me quedo con la confianza de que las cosas van a ser a su tiempo y lugar mientras yo sigo mi camino de goce y felicidad de mi existencia, sin perderme ni presionarme.
Bailé, grité, canté, abracé a gente desconocida, bajé energía del cielo, la hice recorrer por mi cuerpo y devolverla al universo.
Me llené de amor y gracias a una conversación con uno de mis pepes grillos, decidí que era hora de hablar y aclarar las cosas.
Una larga llamada por teléfono donde la mitad del tiempo fue hablar de lo humano y lo divino y la otra mitad sincerar nuestros deseos y anhelos. Lamentablemente no estamos en la misma frecuencia y con todo el amor de luna llena acepté tu necesidad de soledad y agradecí tus palabras sinceras y consideradas.
Y con esa llamada de luna llena se fue la angustia, el dolor de haber intentado amar nuevamente sin el resultado esperado. Pero la vida te da lo que necesitas, y necesitaba tropezarme para revisar como estaba caminando y darme cuenta que estaba haciéndolo mal nuevamente.
Esta luna llena de escorpión me ha traído paz, me ha quitado el ego, me enseño lo importante que es comunicarse correctamente y a enlentecer el paso. No tengo para que correr, ni tampoco esperar nada. Me quedo con la confianza de que las cosas van a ser a su tiempo y lugar mientras yo sigo mi camino de goce y felicidad de mi existencia, sin perderme ni presionarme.