Neruda y Benedetti han sido mis inspiradores así como las descripciones mágicas de Garcia-Marquez.
Los poemas de los primeros hablan de amor intenso profundo e insano, que hace estragos en el alma y el corazón, que mueve el mundo y que se tranquiliza al recorrer las curvas de una mujer.
La poesía de Gabriela Mistral es pura como de una adolescente virgen que solo ha conocido el amor platonico a traves de cartas y miradas.
Pero donde encuentro una poesía de mujer?
Una poesía hecha por una mujer, que hable de como tiembla el cuerpo cuando se tiene un orgasmo junto a la persona que se ama, como puedes llorar y reir al mismo tiempo, como puede surgir ese fuego ardiente de deseo que nace en el estomago y se expande por todo el cuerpo haciendo de cada centímetro cuadrado de piel una explosión erótica, esas sensaciones que se gatillan al contacto con el cuerpo de un hombre que se desea y satisface plenamente aquellos deseos profundos y naturales.
Deseos del alma, deseos del cuerpo, haciendo converger ambos universos en uno solo, un todo, un big bang de felicidad y placer. Y podria romperse el eje de la tierra, derretirse los polos, o la luna ser comida por el sol y se resta importancia a lo que ocurre al rededor, porque esa mujer salvaje se encuentra en su universo de placer junto a ese hombre único en el momento y lugar único, en un espacio atemporal de amor y vida exhuberante.
Por eso quisiera escribir un poema de mujer, dedicado a esos hombres que son capaces de unirse a una mujer en cuerpo y alma, terremotos de placer, y decirles que no hay mayor descubrimiento que la sexualidad de una mujer libre de prejuicios sociales y demonios castigadores. Benditos aquellos que son capaces de liberarnos y hacer de nosotras luchadoras de la tierra, amazonas de ríos y junglas, lluvias torrenciales de amor y deseo de creación. Gracias a todos esos hombres es que puedo escribir por fin, un poema de mujer.