"Quiero mi fiesta de cumpleaños" programa prime de los dias sábados en el canal del angelito es un extrajóvenes (recojo el carnes) con minas más pechugonas y menos ropa que bailan reggeton en vez de Juan Antonio Ríos, con mayor inversión en producción que dirige el hueco Cárcamo.
Eran las 23:30, estaba el programa en pantalla porque mis primos lo estaban viendo y estábamos frente al desafio casi final, que consistía nada más ni nada menos en que 2 mujeress: la mamá de la reina del colegio naranja, un chico y una chica, debían cortarse el pelo utilizando como base del corte un cintillo, todo eso para descontar chanchos y ganar el ansiado premio.
La chica lloraba por su madre, su madre lloraba porque estaba entre matar su femineidad, arrancar su cabello rojizo liso y largo para que los compañeros de su hija tuviesen la fiesta de graduación soñada que incluía limusinas Hummer, el espactaculo mas costoso, el lugar más lujoso, la compañera iba y venía entre la barra, su angustia pasaba a través de la pantalla y se plantaba en medio de la mesa, 3 cabelleras para alzanzar lo más top de lo top que el dinero puede conseguir para una fiesta de graduación.
El pelo o la fiesta, meses frente al espejo que esa pobre madre iba a tener que soportar para obtener LA fiesta de graduación. Los chicos la alentaban su hija lloraba y lloraba, la señora lloraba pero finalmente.... Aceptó. Ella era la primera quien debía dar la partida al circo romano.
A la mujer le cortaron su pelo, arriba de su frente apretaron los mangos de la tijera al borde de su piel, para que fuese más impresionante para el telespectador y subiera el rating, no tuvieron compasión con ella y mis primitos decían...
"El pelo, noo que estupidez, eso es lo más lindo de una mujer, mi prima decía me muero, mi pelo, mi pelo nooo, y otro decia que tontera.."
Nadie se rió, nuestras diversas sensaciones tenían como palabras claves impresión, asco y rabia.
Y la mujer cumplió, sus ojos estaban negros por la pintura corrida de sus pestañas y ahora era el turno del chico quién se sentó sobre la silla de la tortura, lo hizo con una sonrisa y burlándose del colegio enemigo, su pelo era corto y crecía rápido,
Estabán a un paso de descontar los chanchos gritaban y saltaban y la lolita de pelo rubio largo, no lo hizo.
El pelo rojizo de la mujer murió en vano, quedó tirado en un estudio de televisión y los chanchos no se fueron...
Y yo, yo no puedo entender hasta donde pueden llegar los canales de TV, por qué ese tipo de programas llama público, por qué la sociedad acepta que les pongan frente a sus ojos esos tristes espectáculos, hay tantas otras cosas que pueden mostrar para mejorar la sociedad, para dar más felicidad a la gente y lo mal utilizan.
Me da un dolor tan grande vivir en una sociedad así, rodeada de cosas tan vanales que atentan sobre la integridad física y sicológica de una pobre mujer que safricó su pelo para que su hija tuviesa la fiesta de graduación soñada. Pero todo fue en vano....salvo el rating que le permite al canal más caro por los segundos de publicidad.
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