Sin pensar, sin filtrar, las ideas fluyendo de mi cabeza para impregnar mis escritos con emociones, elevarlas y materializarlas en palabras en el patio de mi casa de playa el cual conozco desde el año 90, que ha sufrido cambios pero que a pesar de eso mantiene un pitis poro cuyo tallos tiene protuberancias, marca de una curiosa enfermedad. Han pasado tantas cosas en este patio, en esta casa, en este pueblo mi hogar el que me ha dado esa sensación de pertenencia tan profunda que me permite fundirme con la tierra, que me deja un salado sabor r sobre mi piel marca física de nuestra simbiosis, la playa depende de mi y yo sin ella no puedo vivir.
Es y siempre será el lugar más bello de la tierra, al cual recurro este donde este en un abrir y cerrar de ojos, pues me conecto a este extraño balneario, místico de una paz inentendible para muchos pero apasionante para otros.
Estar aca quieta y tranquila me da felicidad, es una sensación única que puedo tener solamente aca en Las Cruces mi ciudad querida donde me aquieto, mi alma respira y gana energía para su eterna lucha con el pensamiento y vuelvo a mi centro feliz y tranquila.... salada y crucina
No hay comentarios:
Publicar un comentario