viernes, 28 de enero de 2011

Platos de media noche

Tenía ollas y loza sucia que había dejado después de cocinarme un plato de tallarines, mi placer culpable, que aparece cuando estoy ansiosa, con luz de día en casa y pateando deberes. Pero antes de dormir, fui a lavarlos porque me desagrada profundamente ver esos trastos sucios con el agua turbia al otro día. Mientras lavaba, recordé a mi moma, mi abuela, quien sin importar la hora de la noche deja siempre los platos lavados porque si ella muere mientras duerme y la encuentran tiesa debajo de las sábanas, no quiere que piensen que era una desordenada y sucia.
Mi abuela lava sus platos para otros, yo lavo los mios para mi, y esa pequeña diferencia hace una enorme distinción en la fuerza motriz que direcciona las existencias de cada una, yo estoy aprendiendo a hacer las cosas para mi y mi abuela morirá haciendo cosas para otros.

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