viernes, 10 de septiembre de 2010

Se quiere lo que se pierde

Cuando regalas un pantalón viejo, lo echas de menos, cuando tu mejor amiga se va de Chile la extrañas muchísimo pese a que no la viste en 8 meses, cuando te terminan en una relación, te das cuenta de lo que tenías al lado y que ya es tarde para retenerlo.
Cuando me fui de casa, mis padres me empazaron a consentir como nunca antes lo habían hecho, mi madre me habla cariñosamente y mi padre se derrite cuando lo beso y lo abrazo.

Maldita humanidad ilógica, quiero querer lo que tengo, no lo perdido o lo que podría tener que es más sencillo y la recompenza es mayor. ¿Por qué la tendencia humana es hacia el sufrimiento y la infelicidad? Quizas es nuestro castigo evolutivo por nuestra inteligencia mayor.

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