La Giugliana fue mi tia abuela, hermana de mi nono. Una mujer flaca, de un cutis maravilloso, blanco y terso hasta sus últimos momentos. Siempre miraba mi rostro halagando mi cutis y compartiendo sus secretos para mantenerlo.
La Giugliana era muy muy flaca, de movimientos torpes y nerviosos como yo. Su cuerpo la acompañaba pero su cabeza se llenó de pájaros. Alzheimer le dicen algunos. Yo creo que tenía pájaros que le cantaban por dentro y esos cantos la confundían generándole delirios de persecución y viendo maldad donde no existía.
La pobre Giugliana pasó por muchas casas: sobrinas y sobrinos de su hermano Giugliano, mi abuela, y la playa. Cuando ya comenzaba con sus delirios de persecución era botada a otro lado, terminando en un hogar de ancianos.
La Giugliana, cuando vivió en Las Cruces, era la encargada de pasear a todos los perros vagos de la cuadra. La esperaban que saliera de la casa y caminaba acompañada de una jauría de 5 o 6 perros. Tejía calcetines de lana con 4 palillos y fue ella quien me enseño la receta de la salsa di pomodoro, rissoto di zucca e prezzemolo, il pesto, y la zuppa inglese a mi hermano.
La pobre Giugliana hoy ha muerto. Estuve a su lado y respiraba con dificultad pero ya estaba muerta. Su cuerpo estaba frío y sólo le quedaba su estructura terrenal trabajando para terminar de morir. Su alma fue en busca de su madre, de su padre, sus hermanos y de su Italia querida. Quizás se encontraron todos en las calles de Ferrara y quizás volvió a encontrar a su amor alemán, aquel que quedó por siempre como dueño de su corazón. .
Me puse a su lado, le dije que dejara este mundo, que descansara, que ya fue suficiente. Le pedí perdón por no haberla visitado, por haberla sacado de mi vida, por no haberle dicho adiós cuando estaba lúcida. Soy consciente de que la vida es corta y trato de aprovecharla lo mejor posible, pero había olvidado que para otros, como la Giuliana, su línea de vida es más corta aún y que un día como hoy una viejita hermosa y dulce muere sin yo haber podido decirle te quiero mucho, gracias por todo.
Se lo digo ahora y con estas humildes palabras: Gracias por todo querida Giuliana, te quiero mucho. Arrivederci, ci vediamo pronto.
La Giugliana era muy muy flaca, de movimientos torpes y nerviosos como yo. Su cuerpo la acompañaba pero su cabeza se llenó de pájaros. Alzheimer le dicen algunos. Yo creo que tenía pájaros que le cantaban por dentro y esos cantos la confundían generándole delirios de persecución y viendo maldad donde no existía.
La pobre Giugliana pasó por muchas casas: sobrinas y sobrinos de su hermano Giugliano, mi abuela, y la playa. Cuando ya comenzaba con sus delirios de persecución era botada a otro lado, terminando en un hogar de ancianos.
La Giugliana, cuando vivió en Las Cruces, era la encargada de pasear a todos los perros vagos de la cuadra. La esperaban que saliera de la casa y caminaba acompañada de una jauría de 5 o 6 perros. Tejía calcetines de lana con 4 palillos y fue ella quien me enseño la receta de la salsa di pomodoro, rissoto di zucca e prezzemolo, il pesto, y la zuppa inglese a mi hermano.
La pobre Giugliana hoy ha muerto. Estuve a su lado y respiraba con dificultad pero ya estaba muerta. Su cuerpo estaba frío y sólo le quedaba su estructura terrenal trabajando para terminar de morir. Su alma fue en busca de su madre, de su padre, sus hermanos y de su Italia querida. Quizás se encontraron todos en las calles de Ferrara y quizás volvió a encontrar a su amor alemán, aquel que quedó por siempre como dueño de su corazón. .
Me puse a su lado, le dije que dejara este mundo, que descansara, que ya fue suficiente. Le pedí perdón por no haberla visitado, por haberla sacado de mi vida, por no haberle dicho adiós cuando estaba lúcida. Soy consciente de que la vida es corta y trato de aprovecharla lo mejor posible, pero había olvidado que para otros, como la Giuliana, su línea de vida es más corta aún y que un día como hoy una viejita hermosa y dulce muere sin yo haber podido decirle te quiero mucho, gracias por todo.
Se lo digo ahora y con estas humildes palabras: Gracias por todo querida Giuliana, te quiero mucho. Arrivederci, ci vediamo pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario