Llegar al mismo lugar, empezar de nuevo, contrato con Isapre, Afp, mudanza para vivir en las mismas paredes de antaño, mi libertad ahogada por el sistema socioeconomico imperante que me da asco y me dan gana de vomitar encima del 0.1% de chilenos con quienes compartimos el mismo pedazo de tierra, pero ellos lo ven desde su casa cota mil y yo desde el centro nublado de smog. Y soy afortunada de vivir donde vivo si me comparo con aquellos compatriotas que habitan en alguna comuna periférica.
Reniego todo eso, y quiero que cambie bruscamente, que caigan las estructuras y que la inversion extranjera caiga si tiene que caer. No es desestabilizar el país, no es querer las cosas gratis. Es querer las cosas justas.
Y en mi núcleo familiar no puedo hablar así, debo callar para no ser tildada de loca comunista y que me digan que el haber estado fuera me borró el sentido común.
Al contrario, fue el salir de mi cómodo lugar donde estaba programada con sus discursos cuando dejé de mirar un lugar y vi un país de norte a sur, de mineros, campo y mar, con cúpulas de poder ambiciosos de dinero y carentes de justicia. Me revelé a ese pasado estructurado por mi familia y ahora veo con claridad todas las realidades existentes en este pedazo de tierra que quiero cambiar, que de una vez por todas seamos empáticos con las personas más desafortunados y nos sintamos iguales, ni mirar pa' arriba ni pa' abajo, sólo a la altura que la naturaleza te dio. Educación gratuita y de calidad, para todos, no segmentadas para cultivar una nueva generación que no tenga nuestros sesgos ni nuestro resentimiento por haber vivido reprimida y controlada, dominada por UDIs, DCs y aquellos que se las dan de Socialistas y son los peores.
Empezar de nuevo, a lidiar con esa realidad me chocó y botó al suelo por meses. Pero ahora hago mi lucha diaria para cambiar lo colindante a mi mundo, esa pequeña línea limítrofe que divide el yo de lo otro. Empiezo de nuevo pidiendo disculpas, perdón dando gracias y diciendo TE AMO
Reniego todo eso, y quiero que cambie bruscamente, que caigan las estructuras y que la inversion extranjera caiga si tiene que caer. No es desestabilizar el país, no es querer las cosas gratis. Es querer las cosas justas.
Y en mi núcleo familiar no puedo hablar así, debo callar para no ser tildada de loca comunista y que me digan que el haber estado fuera me borró el sentido común.
Al contrario, fue el salir de mi cómodo lugar donde estaba programada con sus discursos cuando dejé de mirar un lugar y vi un país de norte a sur, de mineros, campo y mar, con cúpulas de poder ambiciosos de dinero y carentes de justicia. Me revelé a ese pasado estructurado por mi familia y ahora veo con claridad todas las realidades existentes en este pedazo de tierra que quiero cambiar, que de una vez por todas seamos empáticos con las personas más desafortunados y nos sintamos iguales, ni mirar pa' arriba ni pa' abajo, sólo a la altura que la naturaleza te dio. Educación gratuita y de calidad, para todos, no segmentadas para cultivar una nueva generación que no tenga nuestros sesgos ni nuestro resentimiento por haber vivido reprimida y controlada, dominada por UDIs, DCs y aquellos que se las dan de Socialistas y son los peores.
Empezar de nuevo, a lidiar con esa realidad me chocó y botó al suelo por meses. Pero ahora hago mi lucha diaria para cambiar lo colindante a mi mundo, esa pequeña línea limítrofe que divide el yo de lo otro. Empiezo de nuevo pidiendo disculpas, perdón dando gracias y diciendo TE AMO
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