martes, 20 de noviembre de 2012

Seis meses fuera del sistema

Me regale seis meses de septiembre a marzo, para viajar, recorrer ciudades conocer gente nueva y visitar amigos repartidos por el mundo. No llevo ni la mitad del tiempo y ya empiezo a sentir la presión del sistema por actualizar mi CV, mirar trabajos, pensar en quedarme por Europa un poco mas o volver a Chile cuando la beca me obligue. 
La incertidumbre de no saber que sera de mi futuro me esta empezando a pesar, y lo que hace un mes era puro goce arriba de aviones y trenes, ahora me pone a pensar en mi estado de despojo de derechos y deberes.
No tengo casa, solo tengo maletas repartidas por ahí. Lo mas cercano a algo propio es mi pequeño dormitorio en la casa de Las Cruces. Me niego a volver a la casa de mis padres, seria como retroceder en mi crecimiento e individualidad. Cuatro años lejos de ellos, y viviendo sola, han permitido construir mi propio universo, de dulce y agraz, donde he debido cuidarme cuando estoy enferma, secar mis lagrimas, reírme a carcajadas, cocinar y comer lo que yo quiero, bajo la dictadura de mis gemelas escondidas.

Sin embargo, cuando vuelvo a mi presente y respiro, veo como empiezo a amigarme con el ocio y lo que gano con solo usar las horas para caminar, leer, respirar, amarme y pensar. El ocio ha permitido conectarme conmigo misma y tratar de descubrir que quiero hacer de mi vida, para que la energía de la co-creación fluya a borbotones y me de la vida tal como la quiero, llena de amor, pasión y felicidad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario